El techo de cristal EXISTE!

He estado un poco desaparecida de mi blog, básicamente por falta de tiempo. El cierre de año resulto intenso unido a las fiestas navideñas, me dejaron sin fuerza para nada más. En esos complicados días empecé a escribir sobre una situación especialmente desagradable y por desgracia muy arraigada en España aunque se empeñen en decir que no: “EL TECHO DE CRISTAL” o “Glass ceiling barriers” originalmente en ingles. Finalmente ahora en enero puedo terminarlo.

techo de cristalPara quién no este familiarizado con esta expresión “Se denomina así a una superficie superior invisible en la carrera laboral de las mujeres, difícil de traspasar, que nos impide seguir avanzando. Su carácter de invisibilidad viene dado por el hecho de que no existen leyes ni dispositivos sociales establecidos ni códigos visibles que impongan a las mujeres semejante limitación, sino que está construido sobre la base de otros rasgos que por su invisibilidad son difíciles de detectar.”

Pues bien, aunque alcancemos niveles directivos, el techo de cristal sigue pesando sobre nuestras cabezas. Parece ser que algunos hombres consideran a las mujeres no aptas para negociar y solicitan la presencia de un superior, y se extrañan e insisten sobre la presencia de ese jefe en reuniones de negociación por mas que le explicas que tienes todo el poder de negociación y que tu decisión es la de la empresa, por algo eres una directiva. Entonces parece que aún rompiendo el techo de cristal de nuestra propia empresa la sociedad y en concreto el mundo de los negocios existen prejucios sobre la mujer en puestos de toma de decisión.

Dentro de la propia empresa las cosas tampoco son fáciles. Es un secreto a voces que en muchos casos las mujeres debemos demostrar nuestra capacidad más que los hombres para alcanzar o tener accesos a puestos de dirección, en iguales condiciones. No pretendo generalizar porque como en todo hay excepciones, simplemente dando una vista rápida a mi alrededor encuentro datos suficientes para estar de acuerdo con que esta situación existe.

No es para menos, en España los hombres abarcan casi todos los puestos de alta dirección y son contadas las mujeres que entran en este selecto grupo. Si una mujer ocupa una posición tradicionalmente masculina, se nos observa de forma más inquisitiva que nuestros compañeros hombres y por supuesto el nivel exigido es la “excelencia”.

rompiendo barrerasY aun así creo que lo peor, son los estereotipos que a priori nos bloquean y que lamentablemente aún escucho en la boca de algunos de mis clientes y colegas, con frases tan lapidaras como las mujeres temen ocupar posiciones de poder”, “a las mujeres no les interesa ocupar puestos de responsabilidad”, “las mujeres no pueden afrontar situaciones difíciles que requieran autoridad y poder”… Obviamente estas ideas que a mí me suenan absurdas, tienen consecuencias importantes, tanto NO nos marca (mas información sobre el poder del NO ). Por una parte convierten a las mujeres en “no-elegibles” para puestos que requieran autoridad y ejercicio del poder. Por otra, hay mujeres que de tanto escuchar que “no pueden” lo asumen y lo interiorizan, se lo creen sin cuestionar y lo que es peor, terminan creyendo que es el resultado de una elección personal, bloqueando de esta manera sus propias carreras. También es cierto, que cada vez somos mas las mujeres que enfrentamos y admitimos que existe este conflicto y lo enfrentamos con diferentes recursos cada vez que accedemos a puestos de responsabilidad, de dirección.

Otros aspectos que nos marcan para dudar de nuestras propias capacidades, parten de la educación (tanto del sistema educativo o la propia familia), del malabarismo que tenemos que hacer para compaginar la vida personal con la laboral y la propia falta de modelos femeninos con los cuales identificarnos, nos agudiza nuestras propias inseguridades al acceder a puestos directivos, tradicionalmente ocupados por hombres.

Además de todo esto, si logramos romper parte de este cristal, nos encontramos con que las mujeres directivas son muy exigentes consigo mismas y tratan de hacer equipo con los mejores. Así que no podemos esperar que porque una mujer ha roto el cristal, por ser mujer nos ayudará a romper nuestro trozo de techo. Simplemente si en los mejores se encuentra una mujer la apoyarán, pero no por ser mujer sino porque es la mejor.  En igualdad de condiciones entre un hombre y una mujer, muchas veces se cae en el propio temor de lo difícil que es conciliar la vida personal con la profesional y por eso existe la falsa creencia que las mujeres no se apoyan en el desarrollo de la carrera, fortaleciendo aún más esta barrera de cristal.

Rompiendo el techoNo se si tendré que conseguir armas de destrucción masiva, para romper el techo de cristal que aún hay sobre mi cabeza, lo que si tengo claro es que cada día con mis acciones iré empujando este techo, hasta que seda, porque no me conformaré , no me limitaré y no quiero barreras, llegaré tan lejos como YO MISMA quiera llegar, no hasta donde dicen que puedo.

He aprendido de los hombres a venderme y explotar mi networking, saliendo de mi zona de confort. Cada día potencio mi marca personal, me preparo, me informo, estoy al día y lo comparto. Digo NO al miedo de no poder ser quien quiero ser a nivel profesional!! Y a todas las mujeres como yo que no se conforman:   No hay quien nos detenga!.. BYE BYE TECHO DE CRISTAL!

 

 

 

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