NO a un Verano sin descanso

Suponemos que el verano es una buena época para disminuir un poco el ritmo, hacer balance de la primera mitad del año y recargar pilas para rematar el año con fuerza y muchas ganas. Pero este año, al igual que el año pasado esto ha resultado prácticamente imposible, a pesar que la jornada laboral se toma un descanso y en teoría se reduce a 7 horas; mis jornadas se han alargado incluso más que en el resto del año. Tuve la suerte de ser previsora en junio y tomarme un respiro porque en agosto está tocando exprimir cada minuto del tiempo y resulta agotador.verano

En mi trabajo los clientes se han empeñado en dejarnos deberes para ejecutar en agosto, mientras ellos disfrutan de sus vacaciones y cuando muchos de los consultores también lo están, lo que se traduce en sobre carga de trabajo para los pocos que no hemos blindado las vacaciones en agosto. Por otra parte mi vida personal también ha dado un giro, me he mudado al lugar que será mi querido y deseado hogar, con todo el estrés y trabajo que un cambio de esta magnitud conlleva.

El tiempo libre es una necesidad, para nuestro bienestar físico y mental. Según estudios la actividad que más más realizamos en nuestras vidas es el trabajo. En mi caso dedico más horas a trabajar que las dedicadas a comer y a dormir. Contar con un poco de tiempo libre entre tantas horas y días de trabajo, es vital para despejar nuestra mente saturada y abrir espacio a nuestra creatividad. Saber descansar, tomarse un tiempo para desconectar es necesario si queremos ser productivos. No por hacer más horas seré más productiva,  cada actividad tiene su momento y su lugar, aun sabiéndolo muchos días me resulta difícil no traer trabajo a casa.  Si pretendemos trabajar 24 hora, incluso soñando, la única consecuencia será el estrés y el cansancio crónico, lo que evidentemente nos hará poco productivos entrando en un circulo vicioso.

Verano non-stopSi como yo, no puedes desconectar del trabajo durante el verano tal como quisieras, te invito a poner en practica algunas ideas que llevo a cabo para evitar “un verano non stop”

  • Aprovechar el poco tiempo libre que me queda fuera del trabajo durante la semana para romper la rutina. Es decir actividades que no hago el resto del año para distraerme, por ejemplo un chapuzón en la piscina, una barbacoa al aire libre con amigos, tomar algo en una terraza con buena conversación, un paseo al aire libre nocturno antes de dormir, un libro que nada tenga que ver con mi trabajo, una exposición de arte… aprovechar el buen tiempo para salir y respirar aire, sin el encierro de la oficina.
  • Los fines de semana escapar, cambiar de lugar o simplemente enfocarlo de forma diferente, no quedarme en casa para cambiar el canal de televisión porque eso es más de la misma rutina y no me permite desconectar del día a día que es lo realmente necesario. Este fin de semana me escapo a la playa antes que el verano se escape de mis días, así recargo pilas para afrontar mejor todo el trabajo que me espera.
  • Dormir bien, en verano como las horas de luz aumentan, nuestras actividades también y solemos alargar el día mas allá de lo habitual, reduciendo nuestras horas de sueño y por tanto aumentando el cansancio. Y si la noche ha sido larga, intenta aplicar el invento español de la siesta ( aunque yo no sea capaz de aplicarla, puede ser muy útil para tomar un respiro y cargar energía)
  • Planificación, no improvisar las tareas de cada día y recordar comer a primera hora mi SAPO, me dejará margen para incluir momentos de descanso al mismo tiempo que seré capaz de cumplir los plazos y objetivos fijados. Aprovechar al máximo las horas laborales para poder desconectar en esas que quedan de tiempo libre. No por hacer mas horas de trabajo terminaré antes ni mejor. Sin descanso mi mente se bloquea y no avanzo. Por esta misma regla, planificar actividades para mi cuidado, mi disfrute y distracción.
  • Comer bien, en verano con la esperanza de cumplir con el horario de verano ( hasta las 3 de la tarde en España) vamos retrasando la comida, que en algunos casos se traduce en un sándwich de maquina y una coca cola. Pues bien, esto queda fuera de mis días, si la jornada será larga, me tomaré el tiempo necesario para comer bien y a una hora decente. Evitar comidas basura y a deshora nos hará llevar mejor el verano trabajando.

En general el trabajo  requiere dosis de creatividad, y es que la productividad aumenta cuando estamos descansados, cuando somos capaces de abrir la mente y dejar espacio a la creación (mas info en Creatividad talento y genialidad)

2013-06-15 00.39.25Como no puedo tomarme los 10 días seguidos libres recomendados,(Un estudio de la University of the Rockies, institución especializada en estudios de postgrado y doctorado en las áreas de psicología, confirma que los beneficios de las vacaciones encuentran su pico cuando son de 10 días seguidos), en vez de lamentarme, aprovecharé mejor el tiempo con actividades que realmente me hacen feliz y la ruptura con la rutina se producirá por arte de magia.

Tenemos que sentirnos renovados y llenos de energía cada mañana, si pongo limite a mi jornada laboral, permitiré que mi cerebro se despeje y descanse como es debido.

A que esperas, vamos a disfrutar de lo que queda del verano!!

 

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Enfrentándome a mi Sapo

Soy una de esas personas a las que no le alcanzan las horas del día para hacer todo lo que debería hacer o lo que es peor me gustaría hacer, y esto normalmente me genera estrés e insatisfacción. En estos días, en los que intento  tener tiempo para todo y sobre todo para descansar, he sido aun mas consciente de la importancia de gestionar de forma adecuada el tiempo para alcanzar lo que Quiero. En mi caso, y seguramente en el de mi equipo nos cuesta mucho enfrentarnos a nuestro SAPO y más aún si acumulamos muchos sapos, que sin duda se traducirá un tremendo estrés.

A primera hora SAPOHay un dicho que si lo primero que se hace cada mañana es tragarse un sapo vivo, el resto del día se tendrá la satisfacción de saber que lo peor que podía haber sucedido ya ha pasado. Este sapo es la tarea más dura y mas importante, la que seguramente nos dará  más satisfacción concluir. Y si tienes más de un sapo, pues trágate primero el más feo. Rebuscando en mis libros me reencontré con el libro de Brian Tracy que da unos sencillos consejos para poder resistirnos a empezar por la tarea más sencilla o lo que es mucho peor, quedarnos bloqueados mirando a nuestro sapo, así si tengo que comerme un sapo vivo, mas me vale hacerlo lo antes posible, mejor desayuno que cena y sin pensarlo 2 veces. También con otro clásico Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva de Covey, y con algunas de las ideas de estos libros intentaré poner un poco de coherencia a mis días, para ser capaz de alcanzar todo lo que quiero sin morir en el intento.

El tiempo por mucho que queramos no se puede multiplicar, así que el objetivo tiene que estar centrado en hacer más en menos tiempo. Si no tengo claro a donde quiero ir, avanzar me costará muchísimo más trabajo, así que con los objetivos claros podemos empezar a planificar. En teoría sabemos que es imprescindible planificar, en la práctica vamos improvisando nuestras tareas diarias, bajo la premisa ” y si surge un imprevisto” o pero aún, nos da miedo comprometer nuestro tiempo.

Planificando la semanaPor alguna parte hay que empezar y si tenemos que comernos al sapo mas feo y grande lo mejor es cortarlo trocito a trocito, es decir la tarea que no sabemos ni por donde empezar, trocearla que seguro nos impone un poco menos. Por esto mi propuesta es planificar la semana sobre papel, día a día ordenando objetivos y prioridades (evitemos confundir importante con urgente, que de la prisa solo queda el cansancio) y aplicando la regla del 80/20 porque en la mayoría de casos el 20% de mis tareas implica el 80% de los resultados. Los imprevistos también se planifican y tenemos que asignarles un % de nuestro tiempo.  A diferencia de los ladrones de tiempo, forman parte de la tarea y no se pueden posponer fácilmente. Generalmente sentimos cierto rechazo, pero pueden resultar una oportunidad para el cambio, para mejorar algo o demostrar la competencia. La mejor forma para tratar estos imprevistos es disponer de algún tiempo extra para afrontarlos dentro de nuestra planificación; así evitamos que nos amargue el día.

La planificación debe incluir horas libres al menos dos  al día para descansar y hacer lo que más nos guste (leer, hacer ejercicio, mirar una película, hablar con mi novio, etc) y no dejarlo de lado ni un sólo día. A veces lo más complicado es identificar las prioridades de las tareas, sin lugar a dudas la regla del sapo feo y mas gordo nos ayudará así como también aquella tarea que por no hacer tenga consecuencias más serias tanto positivas como negativas y no debemos saltarnos el orden por muy tentados que estemos de hacer algo más fácil. El tiempo no se puede multiplicar y no alcanza para todo, pero de seguro si tenemos tiempo para las cosas mas importantes así que hay que centrarse en ellas.

Además podemos optimizar nuestra planificación de acuerdo al tipo de “sapos” que tenga cada día. En mi caso se que durante el día no soy igual de productiva, después de comer necesito motivación adicional para seguir. Todo lo relacionado a lo profesional, laboral o académico, debe hacerse en los momentos de máxima productividad en mi caso soy más eficiente desde las 10 de la mañana a la 1 del mediodía, sin embargo, están los que comienzan a trabajar mejor después de las 3 de la tarde. Lo que tengo claro es que antes de las 9 no soy persona. 

Hay horas para todoMuchos días cometo el error de llevarme trabajo a casa, intentando multiplicar el tiempo ( ya basta de intentarlo no funciona!!). Cuando regresas del trabajo, lo mejor es tomar una hora para descansar, desconectar de todo, dejar las preocupaciones a un lado y leer un libro, tumbarme en el sofá, darme un baño de espuma  etc. Después de desconectar, ya puedo comenzar a pensar en la cena, en ordenar mi casa, en todo lo demás. Parece imposible ¿verdad?

Llevo 2 semanas intentado cumplir una planificación, sobre todo dejar de trabajar a las 8:00 pm;  pero aún no he sido capaz de formalizarla en papel y comprometerme al 100% con ella. Estaba claro que necesitaba motivación adicional y por eso he escrito sobre la necesidad de comerme mis sapos y sobre todo de a una hora decente desconectar. Tengo que aprender a postergar tareas sobre todo a diferenciar las de bajo valor, para ganar el tiempo que necesito para las cosas que realmente cuentan, mi tiempo vale oro así que tengo que controlar a los ladrones de tiempo que puedan desconcentrarme, es muy fácil perder el interés en comer un asqueroso sapo y gastar el tiempo en cualquier otra cosa. Decir No, no solo a los demás sino a mi misma, seguramente me dará un respiro temporal para adecuarme a lo que realmente quiero.

Como ultima idea recordar que el estrés no es una buena ayuda para encontrar soluciones innovadoras, ya que facilita los ciclos reactivos y las soluciones habituales, que muchas veces reproducen los mismos problemas. Si nos limitamos solamente a atender los urgentes y no somos capaces de tomar el tiempo necesario que necesitan los importantes ( sin prisas) entraremos en la dinámica de ir contra reloj, lo que resulta muy estresante.

No todo es trabajar en esta vida, y el mejor fármaco contra el estrés es una inteligente gestión de mi tiempo. Es imposible hacer cualquier cosa con dolor de cabeza. Tengo que gestionar adecuadamente que es lo que quiero y que recursos cuento para alcanzarlo y el tiempo es uno de los recursos más valiosos.

“El tiempo es lo que más deseamos tener, pero por desagracia, lo que peor aprovechamos”(William Penn)