Materializando profecías sin ser de piedra como Galatea

Una vez más, la mitología griega y sus dioses, me dejan una nueva lección en este proceso de reflexión sobre las cosas que quiero. Cuenta la leyenda que Pigmalión era un rey de Chipre que, en su búsqueda de la mujer perfecta comienza a esculpirla, de acuerdo a la imagen y expectativa que tenía sobre la misma. A esta bella figura  de marfil, le puso el nombre de Galatea y se enamoró de su obra. Afrodita da vida a la escultura y hace realidad el deseo de Pigmalión, conviertiendola en una mujer de carne y hueso.

No soy de PiedraAsí lo que hoy en día conocemos como el Efecto Pigmalión, es el proceso por el cual una realidad inventada, despierta un nuevo comportamiento que hace que la falsa concepción original de la realidad se vuelva verdadera, prediciendo el futuro, la profecía que se autocumple.

Muchas veces, las consecuencias de nuestro comportamiento tienen que ver con la actitud que asumimos al inicio. No solo podemos llegar a tener o hacer lo que nos proponemos sino que también podemos no hacerlo si nuestra convicción y deseo es el no hacerlo, en ocasiones esto no es de manera voluntaria, el cargar con fantasmas del pasado a la espalda que te dicen que si cambias una situación a una por la que ya pasaste sin que saliera bien, implica que saldrá mal, y lo que es peor seguramente estarás profetizando tu futuro de forma negativa. Hacer lo que nos hará bien en nuestra vida, requiere no sólo de la motivación necesaria, sino también de la convicción de que seremos capaces de alcanzar nuestra metas si nos lo proponemos, del mismo modo si creemos que no somos capaces, posiblemente no lo logremos. Por esta razón cada día estoy más convencida que aun sin ser de piedra como Galatea, lograre todo lo que me proponga y más si mis expectativas son altas ( si ya se que no soy superwoman, por eso las anclaré en la realidad y de acuerdo a mis recursos)

Es muy difícil que nuestros comportamientos no estén influenciados por como nos ven los demás y por las expectativas que nuestro entorno tiene sobre nosotros, es decir nuestros familiares, pareja, amigos, compañeros y incluyendo jefes en las empresas (al final somos de carne y hueso y no de piedra con lo que es totalmente comprensible). La confianza en uno mismo, aunque sea contagiada por un tercero, nos puede dar la suficiente fuerza para llegar a ser lo que creen y creamos que podemos ser. Si pensamos que no somos capaces o nos transmiten que no podemos, que nos quedamos en medio del camino, nos influirá negativamente también. Para lo bueno y para lo malo, las expectativas de las personas que nos rodean nos influyen fuertemente, cumpliendo así con el efecto Pigmalión.
El poder de las expectativas
La falta de convicción acerca de lo que hemos decidido que queremos que nos suceda en la vida, nos hace abandonar, sin siquiera haber hecho el intento de ponernos a prueba, en el sentido de evaluarnos como capaces o incapaces de cumplir con nuestros sueños. La falta de compromiso y la poca convicción acerca de nuestro presente y de nuestro futuro, son los enemigos internos que tenemos que vencer. Sobre gran parte de los fracasos que tenemos en la vida, la responsabilidad esta en nosotros mismos por no haber tenido la firme convicción de que eso por lo cuál luchábamos era lo que queríamos realmente, es decir si tus propias expectativas no son buenas para ti mismo, tu respuesta seguirá siendo la misma y el resultado nunca cambiara.

Conseguir o no, objetivos difíciles puede depender de la confianza o desconfianza que los demás tengan depositada en nosotros, ya que la confianza, las expectativas, las creencias o lo que se espera de alguien, puede llegar a ser un importante principio de actuación.Si nuestro deseo y  motivación es muy grande, las profecías siempre tienden a materializarse. Tanto para bien como para mal.

En las relaciones personales un ejemplo común del efecto Pigmalión  son las relaciones de pareja, si creo que va a fallar por la razón que sea, empiezo a actuar de forma diferente, alejándome emocionalmente. A causa de mis acciones,  termino siendo la causa de fracaso la relación, haciendo realidad una profecía, basada en una falsa realidad.

A nivel profesional, voy a dedicar este post a mi equipo en Keyrus, en el que mantengo las más altas ilusiones, creo sinceramente en sus posibilidades individuales y como equipo, por eso tengo altas expectativas, y estas mismas expectativas harán que materialicemos todos los objetivos que nos hemos marcado hoy .  La confianza que tengo en ellos les ayudará a conseguir objetivos cada vez mas difíciles.Keyrus Corp.

 “Trata a un ser humano como es, y seguirá siendo como es. Trátalo como puede llegar a ser, y se convertirá en lo que puede llegar a ser.” B. Pascal.
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2 pensamientos en “Materializando profecías sin ser de piedra como Galatea

  1. Me encanto! Si te soy honesta creo que los espejos del pasado se pueden cambiar en el momento presente. Uno puede auto-sabotear relaciones afectivas por puro y físico miedo de fracasar. Pero esta en uno mismo el re-dirigir el destino y hacer del pasado un simple espejismo.

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